Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso

“Jesús respondió: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Lucas 23.41.

Entendiendo esta expresión de Jesús desde la cruz, es imposible dudar de la seguridad de nuestra salvación. Este, y los siguientes días, vamos a reflexionar en cada parte de esta expresión, en las palabras de esta frase dicha por Jesús desde la cruz. Primero, “Te aseguro”, es una frase contundente.

La frase no es “te anticipo como lo más probable”, no lo dice como un deseo o una suposición sin bases. De manera contundente dice: “te aseguro”. Y no es el único verso en la Biblia que nos enseña eso, son muchas las partes de la Biblia donde se habla de la grandeza de la obra de Jesús, que nos lleva a una seguridad perfecta.

Uno de esos pasajes es 1ª Juan 5.13 que dice: “Les he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna”.

En alguna ocasión platiqué con una persona de otra religión, y veíamos que teníamos muchas coincidencias. Las coincidencias más importantes eran en relación con la persona de Jesús, pero había una diferencia pequeña, pero muy importante. Esta persona culta, con sencillez, me explicó: Jesús pagó por nuestros pecados al morir, pero nosotros tenemos que hacer más cosas para estar seguros, es como cuando compras algo en abonos, das un enganche y vas pagando poco a poco. Jesús ya pagó el enganche, tú con tus buenas obras tienes que ir pagando las mensualidades. Y mi respuesta fue: Usted me habla de un Jesús que me dice, “ven, sígueme, pero no te aseguro nada, eso dependerá de ti”. Pero yo veo a un Jesús que me dice “sígueme y te doy la vida eterna”. Son dos visiones completamente diferentes. Jesús, al ladrón, sin titubeos, le está diciendo “te aseguro”.

TE ASEGURO QUE HOY

Vamos a enfocarnos en la palabra “hoy”. ¿Por qué? Porque nos recuerda que la salvación de la culpa de nuestros pecados es inmediata. Esa palabra significa que en el momento en que usted se acerque a Jesús con fe, en ese mismo momento, Dios le ha de dar el regalo de vida eterna.

No va a ser después de tres meses que ya haya estudiado un curso básico de la Biblia, no va a ser después de que Dios vea algún cambio en usted, y piense detenidamente si le da o no la salvación: la salvación es inmediata.

Juan 5.24 menciona: “Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida”.

¿Le ha dicho a Jesús que sea su señor y salvador? Puede estar seguro de que él está más interesado en salvarlo que usted en ser salvo, por eso, él solo espera la más pequeña, pero sincera expresión de fe, para garantizarle la salvación.

Si usted ya ha creído esto, adore al señor por esa salvación inmediata que podemos disfrutar, y pídale a Dios que el día de hoy le dé la oportunidad de compartir con alguien esta realidad, que está al alcance de cada uno. Comparta esta realidad de la Biblia.

 

ESTARÁS CONMIGO

De esta expresión que pronunció Jesús desde la cruz, veamos también la parte donde dice “…estarás conmigo”.

¿Qué es lo que nos está enseñando esa expresión? Que hablar de salvación es hacerlo en esencia de una relación personal de amor y de confianza con Jesús. La salvación no es una religión. No se trata de seguir reglas, no tiene que ver con ceremonias ni con sacar una calificación mínima de 80 en un examen de doctrina.

La salvación es el milagro de empezar a ser amigos extraordinariamente cercanos del Dios del cielo y de la tierra. La razón por la cual él lo ha creado, por la que Jesús derramó su sangre por usted, es que desea ser su mejor amigo, desde ahora y hasta la eternidad.

Esa es una idea central en la Biblia. Jesús orando afirmó: “Y la manera de tener vida eterna es conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste a la tierra”. Juan 17.3.

No se trata de acarrear conocimiento. Se trata de una relación de amistad. Usted puede conocer mucho del presidente de la República, pero si no ha compartido los momentos especiales, si no han compartido sus pensamientos y sentimientos no podemos hablar de una amistad.

¡Con Dios podemos compartir nuestros intereses, él nos escucha y nos habla, podemos tener acceso directo y libre a él!

 

EN EL PARAÍSO

¡Es tremendo! Dios nos perdona, lo hace de manera inmediata cuando nos acercamos con humildad y fe, nos da una satisfacción profundamente indescriptible al permitirnos su amistad. Eso es la vida abundante que disfrutamos los hijos de Dios. Pero la salvación de Dios, de acuerdo con esta frase que Jesús dijo al ladrón, arrepentido desde la cruz, implica un futuro aun más maravilloso.

La salvación implica pasar la eternidad en nuestro verdadero hogar. Él nos va a llevar al paraíso: “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Cuando habla del paraíso está hablando del hogar. Tal como dice Jesús en Juan 14.1-3: “No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy”. O como cuando David canta en Salmos 23 y canta: “Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre”.

Si depositamos nuestra fe en Jesús, por la grandeza de lo que Él ha hecho por nosotros, podemos tener la seguridad de que después de esta vida, estaremos en nuestro verdadero hogar, disfrutando sin límites el amor de Dios, experimentando cosas tan extraordinariamente maravillosas que ni la más grande imaginación ha podido ver.

¿Cree hoy Usted esto? 

 

Queremos oir tus comentarios

Donde Vayas

Estaba perdido y me encontraste aquí,
Tu gracia me rescató.
Y aun en tinieblas, Señor me diste tu luz.
En ti pude renacer

Tu compraste, Dios, mi vida
Tu pagaste con tu sangre, mi perdón
Te pertenezco, Señor.

Te seguiré a donde vayas
Mi corazón te pertenece
Tuyo soy por siempre.

Estaba perdido y me encontraste así
De pronto volví a vivir
Y cuando fui ciego, tu amor mis ojos abrió
Tu espíritu me hizo ver.

/ Por siempre, tuya es mi vida
Voy a seguirte en cada paso.

Letra y música por Alejandro Palacios.
Monterrey, México. 2014.
×
Quédate Cerca

Alguna vez escuché
de un amor que hace a las flores renacer, revivir
Y vestirse como nadie en su esplendor.

Alguna vez escuché
de un amor que hace a las aves despertar y cantar
emprender el vuelo otro día más.

Alguna vez escuché
de un amor que hace a la gente sonreír, ser feliz.
Y en un momento, tu cruz, perdido encontré
Desde ese entonces yo soy feliz por El.

Y al final tu dulce voz llamándome
Ya no estoy solo
Y al final tu dulce voz llamándome
Ya no estoy solo
Quédate cerca, quédate cerca, cerca de mi.

Letra y música por Alejandro Palacios.
Monterrey, México. 2014.
×